Hay quien espera en vano una solución mágica que vendrá desde algún lugar virtual en manos de un desconocido o mejor dicho,
a través de un milagroso correo electrónico donde le darán la clave del éxito
dentro del trabajo en Internet. Este sentimiento humano llamado esperanza es
explotado con mayor o con menor efectividad por Los Otros y llamémoslos simplemente así, Los Otros para hacer
un homenaje a la genial saga de “Perdidos“ y evitar definiciones dolorosas que
generen criterios encontrados sobre lo correcto o lo incorrecto dentro del
marketing en general y el que se está generando en Internet en particular.
Todos en alguna medida esperan un golpe de suerte como si de
jugar lotería o tirar los dados se tratara esto del marketing online, o mejor
aún, de encontrar la perdida isla donde se hacen realidad nuestros sueños de
liderazgo, libertad y amor.
Nos ayudan a alimentar estas vagas expectativas pero bellas
sin duda alguna, Los Otros, que
aumentan más y más, con sus páginas de aterrizaje de excelente
factura o mediocridad vergonzosa. Los hay más inteligentes y sutiles y los hay
menos dotados y hasta burdos y vulgares, pero eso si, los “Otros“ alimentan las
esperanzas de aquellos que sueñan desde la frustración de su cotidianidad y
olvido. Sin lugar a dudas resulta rentable esta actividad “bella“ de alimentar
sueños.
Tantas promesas de libertad financiera, riquezas a corto y mediano plazo, éxito
y felicidad sin límites, que al nuevo aspirante solo se le refuerza la idea que se trata de tender la
mano para que les den un espacio en esa playa desierta de la foto o uno solo de
los tantos billetes que vuelan alrededor de caras felices y
despreocupadas. Ante tanta abundancia de promesas la mayoría no sabe que hacer
o a quien creer. No pueden faltar hasta testimonios de personas favorecidas por los sistemas del éxito inmediato y algún regalo desinteresado que más tarde
se encargarán de cobrar con creces.
Nunca veo publicados los estados de cuenta de las tarjetas
de crédito de los soñadores y resultaría muy ilustrativo y enriquecedor este
tipo de testimonios. Lo más común es ver los cheques de banco o los estados de
cuenta en ClickBank de Los Otros. Eso si, por mucho que lo prometan, pocos
llegan a la playa desierta de la Isla perdida y mi única prueba para hacer esta
dolorosa afirmación es la propia foto que muestran, una playa desierta.
Ya comienza a ser hora de que Los Otros asuman la verdad y rompan con el fraudulento estereotipo de que cualquiera con un PC y una conexión a internet puede hacerse rico de la noche a la mañana. El trabajo en Internet como cualquier actividad humana requiere conocimientos, práctica, experiencia, inversión, riesgos, mucho trabajo y responsabilidad. Perdidos y perdiendo credibilidad continuaremos todos si no comenzamos a desenmascarar la superficialidad nada inocente de Los Otros.
Fausto Adolfo Marti
http://faustomartipinturas.com/
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