Aun existen zonas de silencio digital en nuestro planeta que
nada tienen que ver con accidentes geográficos.
Pequeños agujeros negros en los
que el control de la información que ejercen algunos, vale más que el desarrollo
y la libertad a los que tenemos derecho todos sin excepción.
Para un blogger o un networker se trata de agujeros de
silencio desde donde nada puede salir o entrar y en donde nada podrá hacer. Se anula la propia esencia de su actividad y de su trabajo: el tráfico generalizado de ideas,
conceptos e información en la red.
Un pequeño acceso a un correo electrónico controlado y
escrutado sin bochorno en un servidor de capacidad limitada y
una lenta conexión de 56 Kb por vía telefónica a una intranet politizada y
anacrónica es todo lo que quedará
por un mes. Aun así debemos sentirnos
privilegiados. Hay quienes tienen menos aun y siempre se puede perder algo más en este camino después de todo.
Les pido perdón y paciencia por este evento del que no puedo
sustraerme.
Si Dios quiere en julio volveremos a encontrarnos y continuaremos
tratando de dar luces sobre la verdad del trabajo en Internet y las nuevas posibilidades de desarrollo y bienestar que se abren hoy para muchos.
Me despido hasta entonces y les reitero mi aprecio y respeto.
Me despido hasta entonces y les reitero mi aprecio y respeto.
Fausto Adolfo Martí
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