No me gusta dar malas noticias, ni ser agorero de desastres
de ninguna índole, pero para nadie es un secreto el tema de las crisis cíclicas
de la economía mundial y sus devastadores efectos en el mundo de la pequeña y
mediana empresa.
La propia competitividad del sistema no deja margen de
triunfo a la empresa solitaria y aislada de antaño que se ve enfrascada en
desigual pelea con monopolios que pueden darse el lujo de perder millones solo
para aniquilar el menor vestigio de competencia en desigual y despiadada lucha
económica.
Sumemos los temas energéticos mundiales y las convulsiones
que provoca el reacomodamiento del transporte y la industria a esta nueva
realidad cambiante de factores dentro del juego económico y político global.
Nuevas potencias económicas emergiendo dentro de esquemas de
poder político cerrados y totalitarios que no permiten transparentar sus intenciones
reales y añaden incertidumbre al juego de intereses. Explosivos movimientos sociales
generados por la inconformidad de grandes grupos sociales ante la frustración
de verse incapaces de cambiar sistemas poco participativos y corruptos en la
mayoría de los casos. Pero esta ves ayudados por factores tecnológicos
impensables hace algunos años y que les brindan a las personas sencillas y anónimas nuevas capacidades de movilización y de interactuar rápidamente con su entorno social. Se diluye el
liderazgo y resulta más difícil para los entes de poder focalizar en unos pocos
su odio por el cambio que amenaza su estatus de privilegio.
En pleno siglo XXI resulta una dantesca burla a la
inteligencia colectiva de un mundo inter conectado y cada vez más
inter dependiente hablar de autodeterminación para justificar masacres
focalizadas en sociedades prácticamente medievales, sea donde sea que se
produzcan, alegando culturas diferentes o religiones distintas, pero suceden y
se repiten ante el silencio cómplice de muchos gobiernos que se auto denominan defensores
de las mayorías masacradas por sus amigos dictatoriales y asesinos.
Doble moral generalizada de una época convulsa donde la ética depende del color de la ideología que la defiende y el concepto pueblo es utilizado a conveniencia por lideres que solo pretenden enmascarar sus intereses personales, no tan limpios y puros como la retorica confusa y engañosa con que hacen política durante décadas y décadas.
Y es en este marco de caos y desorden económico,
político y social en donde tenemos que ser capaces de ver las nuevas oportunidades que hay y superar los retos y desafíos que plantea el
reacomodamiento de las fuerzas productivas de un planeta cada vez más
globalizado e inter dependiente. De nada vale cerrar los ojos o tratar de
enterrar nuestra cabeza como el avestruz. El mundo cambiante, dinámico,
desigual y bello, con todos sus desafíos y retos continuará frente a nosotros y algo tendremos que hacer si no queremos sufrir este parto inevitable y necesario en el que ya estamos inmersos.
Es en este panorama global donde no hemos incluido la
especulación, la corrupción y el terrorismo, entre otros temas dignos de mención, no por
considerarlos menos importantes, sino para no convertir este post en
un tedioso artículo político, tema que nada tiene que ver con los objetivos de este
Blog.
Es aquí donde tu y tu familia se insertan e insertan sus intereses para sobrevivir y triunfar. Teniendo como única medida de este triunfo el logro de una independencia financiera o el logro de fuentes de ingresos residuales y sin dudas tambien y porque no, la creación de un mundo mejor
y más solidario. Si, solidario, pero desde tu individualidad y desde tu singularidad lo cual no es ningún delito como quieren hacernos ver algunos personajes desde una confusa retorica donde solo se habla de intereses colectivos, o de conceptos difusos y abstractos como pueblo. Estos intereses siempre manejados por pequeños grupos de “legítimos“ e “iluminados lideres“ e intelectuales que han aprendido mejor aun que la derecha a la que dicen oponerse a desarmar ideológicamente y a reprimir físicamente a los que dicen representar. Paradoja de la modernidad.
El MLM o Marketing multi nivel, es sin lugar a dudas desde mi punto de vista, un nuevo esquema de solidaridad y desarrollo, pero a partir de intereses diferentes, menos idealistas y mucho más pragmáticos .
Por la
complejidad del tema, lo dividiremos en varios trabajos y espero sepan
perdonarme y tolerar mis opiniones si no las comparten, pues solo se trata de eso, opiniones personales.
Señalar un camino a la prosperidad y al éxito individual en un marco de solidaridad colectiva de trabajo, es posible y poco conocido por muchos. Hacer más visible esta nueva oportunidad de lograr apalancamiento bajo las nuevas circunstancias que nos da el desarrollo tecnológico es mi único objetivo al menos de momento.
Fausto Adolfo Martí