Verdades sobre el trabajo en internet

20 de agosto de 2012

Verdades sobre el trabajo en Internet: Si entras no sales.

La automatización del trabajo en la búsqueda de la comodidad y eficiencia, va despersonalizando el marketing en internet. Abultadas bases de datos sin actualizar, ni revisar por nadie (las llamadas listas de suscriptores) en muchos casos son un auto engaño y en otros simple mercancía.
A este problema sumemos que en algunos casos estos datos son transferidos un dueño a otro dueño, con objetivos bien diferentes. El mejor de los casos para enviarnos spans o correo basura como tambien se conoce y en otros tu nombre y tu correo electrónico pueden llegar a las manos de cualquiera que tenga dinero para pagar y lo necesite para sus intereses y sin tu autorización. 
No crean que exagero.
Inocentemente das tus datos a fin de hacerte rico rapidamente como te han ofrecido y terminas apoyando una opción política en la que no crees. ¿Repugnante, no? Hay múltiples casos que avalan lo que digo.
Que nadie se llame a engaño, las bases de datos en Internet tienen valor de mercancía y tu nombre y tu correo unido al de otros muchos pueden ser vendidos como mercadería informática.

 Otra situación bastante común, es que la bella página Web que ayer desinteresadamente te hizo alguien ya no aparecerá después de haber dejado de pagar el dominio, pero el mismo link al que tanta publicidad hiciste, te llevará a la página de algún nuevo favorecido al que se podrá llegar con su enlace real o a través de los que quedaron en la red, de tu página o la de tantos otros que inocentemente cayeron en la misma trampa de la gratuidad.  Muchas gotas hacen el mar.
Esto quiere decir que algunos comercian con los errores de otros,  todo está previsto y calculado eficientemente, hasta el caso de los que abandonaran el barco.
Tus datos, las trazas de tus páginas y las  huellas de tu trabajo seguirán siendo útiles a los mismos que te ayudaron a crearlos y te sugirieron cómo debías invertir para promoverte.
Claro que no estarás en el top 10 de Google o Yahoo, pero en algún lugar del planeta alguien dará clic  en un link perdido que antes fue tuyo y caerá como por arte de magia en una de las tantas paginas de aterrizaje de estos  benefactores.
Para terminar, pongo un ejemplo: SFI y TripleClick se resisten a borrarme de sus bases de datos a pesar de haberme perjudicado bastante.
Después de expulsarme hace ya algunos meses por motivos expuestos en otros post que pueden encontrar en este mismo Blog, SFI y TripleClik que para nadie es un secreto trabajan juntas, aun hoy continúan mandándome correos donde me avisan de mis nuevos afiliados y de mis comisiones por ventas en su red.
Adjunto un correo de para ilustrar lo dicho antes. De este tipo de ejemplo tengo muchos, sólo que no quiero aburrirlos. No dejen de reparar en la fecha de este correo de mis antiguos benefactores.

 El 19/08/2012, a las 19:03, TripleClicks escribió:

Good News!  You just referred a new TripleClicks Member:

Jan Ojeda  
-- PH

Referrer: Fausto Marti  
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9 de agosto de 2012

Verdades sobre el trabajo en Internet: Si entras no sales. 1ra. parte

Si entras no sales.

La memoria perpetua de Internet.

Mientras más ignorante del tema eres, más atractivo resultas para algunos benefactores del marketing en la red.
Siempre me pregunté si era real ese exceso de solidaridad que anima a algunos geniecillos on line en su ayuda desinteresada. Su explicación de que tu éxito es el de ellos mismos no deja de tener cierta razón por su propio pragmatismo y consistente argumentación. Ya sabemos como funciona en esencia el negocios multinivel, las campañas de afiliados, etc.
Sí, es cierto, tu éxito es el de ellos. No dudan en muchos casos hasta en fabricarte tu propia página Web, digamos mejor, no dudan en fabricarte la página Web que tu pagarás, pues como es lógico eres tú el que debe pagar el hosting de tu dominio donde alojarán el hermoso clon de Web que le ofertan a todos los incautos por igual.
Si eres curioso más tarde sabrás que los robots de Google y sus algoritmos matemáticos no aceptan este tipo de clones y que aunque gastes una fortuna en la optimización de la Web-clon, poco o nada lograrás en su ubicación dentro de los motores de búsqueda, pero esto no importa mucho a tu benefactor que si conoce este particular, pues a él realmente lo que importa es comenzará a cobrar su comisión por haberte vendido el dominio de la compañía con la que trabaja y tu nueva página no será más que una copia de la suya propia que es y será la que reconozca Google como auténtica.
Suelen decirte que hacen un gran trabajo en el diseñó y confección de la misma cuando en realidad solo se trata de cambiar el nombre del título de la misma por el del dominio que les des inocentemente pensando que poner un nombre es ser el dueño de una página web.
No termina aquí el asunto, ya te sientes importante e ingenuamente mostrarás a todos tu propia página Web hecha por otro que es el que la trabaja y opera a conveniencia propia, a tí sólo te toca pagar el dominio puntualmente e involucrarte más y más a través de inteligentes seminarios on line, en la compra de nuevos programas que te explican son imprescindibles para que funcione tu negocio y de esta forma continúan dándote sus links de afiliados, por los que también cobrarán comisiones adicionales.
Todo bien hasta aquí. Se supone que te están preparando para el éxito. El verdadero problema comienza cuando por alguna razón se interrumpe la amistad o se disuelve el vínculo con el benefactor.
Pero dejemos este tema para el próximo post a fin de no hacer innecesariamente largo éste.
Sólo les diré que  ya no pararán de utilizarte nunca más y que pagues o no tu dominio, tu nombre o el de tu página continuará vinculado de por vida como un enlace perpetuo con los intereses y al afán de lucro de los que tanto te ayudaron.

 Fausto Adolfo Martí